_
Só em Ourense, há polo menos 20 famílias de desaparecidos ...
Só em Ourense, há polo menos 20 famílias de desaparecidos, executados polo franquismo a seguir ao golpe de 1936.
O tenente republicano Víctor Pérez Abóbada é um exemplo das duas dezenas de famílias com represaliados e represaliadas desaparecidas.
Agências 5-4-2009 107 lecturas
www.kaosenlared.net/noticia/so-em-ourense-ha-polo-menos-20-familias-desaparecidos-executados-polo-
Vinte famílias de Ourense desconhecem o lugar em que fôrom enterrados os seus "passeados" durante a Guerra Civil e nos anos 40, entre elas a do tenente republicano Víctor Pérez Abóbada, cujo filho, Manuel Pérez Fernández, será homenageado ao se cumprir 70 anos do parte final da guerra, em representaçom das "vítimas silenciosas" da repressom franquista.
Manuel Pérez explica que ao começo da Guerra Civil o seu pai se encontrava em Ourense porque estava com uns dias de licença da "mili", que fazia em Melilha.
Era filiado a UGT e pudo ganhar tempo, antes de se incorporar ao Exército, com um parte médico de lesom, já que era jogador da equipa de futebol local "As Burgas" e depois estivo escondido no monte até Outubro de 1936.
Depois foi para a frente republicana nas Astúrias e, de caminho, fijo parte do exército franquista, que deixou em seguida para passar às milícias republicanas, nas quais conseguiu ascender a tenente, segundo o seu filho, que ainda conserva o contrato de miliciano.
Víctor Pérez Abóbada foi apresado no final de 1937 e encerrado na prisom de Veiga de Velho (León), de onde enviou duas cartas à sua família em Ourense antes de ser julgado por deserçom e fusilado, apesar de que nom foi condenado à morte.
O seu filho creu viver no ano 2001 o achado dos restos do seu pai, na abertura de umha vala comum com mais de 30 corpos em Veiga de Velho, pois todo parecia indicar que estava numha das valas abertas pola Associaçom para a Recuperaçom da Memória Histórica (ARMH) na vila leonesa onde estivo preso.
Ali apareceu umha caveira cuja mandíbula tinha umhas feiçons singulares como os de seu pai, mas finalmente o ADN descartou que fosse ele. Pérez recordou que essa análise de DNA foi o primeiro realizado na Galiza para identificar os restos de um represaliado.
Soubo, polas explicaçons da sua mae, que Víctor Pérez era torneiro na fundiçom "Malingre" -do bairro do Couto de Ourense já desaparecida- e recordou que ele mesmo começou a trabalhar ali com 14 anos como aprendiz. "Todos me tratavam muito bem e nom sabia que era por consideraçom para meu pai", agregou.
Agora também sabe o motivo pelo que a Policia civil foi em 1938 ao bairro de Rabo de Galo de Ourense para prender a sua mae, grávida, mas encontrárom-na com Manuel e o seu outro irmao e finalmente decidírom nom lha levar, ainda que sim levárom a sua sogra à prisom de Celanova.
"Minha mae ficou imediatamente sem paga -a de meu pai- e morreu-se no ano 1999 achando que a tentativa de detençom foi pola denúncia de algum vizinho, mas agora eu sei que foi a Policia civil das Astúrias a que passou aviso à Galiza de que seu marido estava na frente da República", agregou.
Manuel segue procurando o lugar onde foi enterrado o seu pai e a última documentaçom que possui é a transcriçom do seu julgamento, enviada polo Tribunal Militar de Ferrol em Fevereiro de 2008, que se soma aos numerosos depoimentos recolhidos por ele de pessoas que recordárom a seu pai em Leom e Astúrias, entre elas umha família que os visitou nos anos 50 para lhe devolver umha foto e um anel.
Por sua vez, o pesquisador da repressom franquista em Ourense Xulio Prada explicou que o registo público de fusilados na província de Ourense entre 1936 e 1945 conta com mais de 700 nomes -dos 4000 fusilados ou "passeados" em toda a Galiza- dos quais se conhece o lugar de enterro de todos excepto de duas dezenas.
Aludiu à história de Víctor Pérez Abóbada para assinalar que da prisom de Veiga de Velho "seguramente foi transladado ao convento de San Marcos, em Leom, que foi como um campo de concentraçom dos que fôrom levados prisioneiros para serem passeados, ainda que fossem absolvidos ou condenados só à prisom nos julgamentos".
_
Traducción al castellano
Veinte familias de Ourense desconocen el lugar en que fueron enterrados sus "paseados" durante la Guerra Civil y años 40, entre ellas la del teniente republicano Víctor Pérez Bóveda, cuyo hijo, Manuel Pérez Fernández, será homenajeado al cumplirse 70 años del parte final de la guerra, en representación de las "víctimas silenciosas" de la represión franquista.
Manuel Pérez afirma que al comienzo de la Guerra Civil su padre se encontraba en Ourense porque estaba con unos días de permiso de la "mili", que hacía en Melilla.
Era afiliado a UGT y pudo ganar tiempo, antes de incorporarse al Ejército, con un parte médico de lesión, ya que era jugador del equipo de fútbol local "As Burgas" y después estuvo escondido en el monte hasta octubre de 1936.
Luego marchó hacia el frente republicano en Asturias y, de camino, formó parte del ejército "nacional", que dejó en seguida para pasarse a las milicias republicanas, en las que consiguió ascender a teniente, según su hijo, que aún conserva el contrato de miliciano.
Víctor Pérez Bóveda fue apresado a finales de 1937 y encerrado en la prisión de Vega de Viejo (León), desde donde envió dos cartas a su familia en Ourense antes de ser juzgado por deserción y fusilado, a pesar de que no fue condenado a muerte.
Su hijo creyó vivir en el año 2001 el hallazgo de los restos de su padre, en la apertura de una fosa con más de 30 cuerpos en Vega de Viejo pues todo parecía indicar que estaba en una de las fosas abiertas por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) en el pueblo leonés donde estuvo preso.
Allí apareció una calavera cuya mandíbula tenía unos rasgos singulares como los de su padre, pero finalmente el ADN descartó que fuese él. Pérez recordó que ese análisis de ADN fue el primero realizado en Galicia para identificar los restos de un represaliado.
Supo, por las explicaciones de su madre, que Víctor Pérez era tornero en la fundición "Malingre" -del barrio de O Couto de Ourense ya desaparecida-, y recordó que él mismo comenzó a trabajar allí con 14 años como aprendiz. "Todos me trataban muy bien y no sabía que era por consideración hacia mi padre", agregó.
Ahora también sabe el motivo por el que la Guardia Civil fue en 1938 al barrio de Rabo de Galo de Ourense para arrestar a su madre, embarazada, pero la encontraron con Manuel y su otro hermano y finalmente decidieron no llevársela, aunque sí se llevaron a su suegra a la prisión de Celanova.
"Mi madre se quedó inmediatamente sin la paga de mi padre y se murió en el año 1999 creyendo que el intento de arresto fue por la denuncia de algún vecino, pero ahora yo sé que fue la Guardia Civil de Asturias la que pasó aviso a Galicia de que su marido estaba en el frente de la República", agregó.
Manuel sigue buscando el lugar donde fue enterrado su padre y la última documentación que atesora es la transcripción de su juicio enviada por el Tribunal Militar de Ferrol en febrero de 2008, que se suma a los numerosos testimonios recogidos por él de personas que recordaron a su padre en León y Asturias, entre ellas una familia que les visitó en los años 50 para devolverle una foto y un anillo.
Por su parte, el investigador de la represión franquista en Ourense Xulio Prada explicó que el registro público de fusilados en la provincia de Ourense entre 1936 y 1945 cuenta con más de 700 nombres -de los 4000 fusilados o "paseados" en toda Galicia- de los que se conoce el lugar de enterramiento de todos excepto de una veintena.
Aludió a la historia de Víctor Pérez Bóveda para señalar que de la prisión de Vega de Viejo "seguramente fue trasladado al convento de San Marcos, en León, que fue como un campo de concentración de los que fueron sacados prisioneros para ser paseados, aunque fuesen absueltos o condenados sólo a prisión en los juicios".
Más información:
Memoria histórica
_
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada