lunes 6 de julio de 2009

Cultura desclasifica en Internet documentos oficiales de la represión franquista en Zamora.

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Cultura desclasifica en Internet documentos oficiales de la ...

Cultura desclasifica en Internet documentos oficiales de la represión franquista en Zamora

Los archivos con la relación de los 45 «caídos por las hordas rojas» incluidos en la Causa General republicana, accesibles a los ciudadanos

C. G.

Los documentos utilizados por el régimen franquista para probar hechos delictivos cometidos en la provincia de Zamora durante el dominio republicano están disponibles ya en internet, donde cualquiera puede acceder a los papeles originales de la Causa General abierta por las autoridades del régimen para averiguar los «crímenes de la horda roja». Cierto es que en Zamora, como en otras provincias del país que se sumaron desde el primer momento al «Glorioso Alzamiento Nacional», sólo están accesibles a través de internet los documentos de la pieza principal, que recogen la relación de las 45 personas que según la comunicación de los ayuntamientos al fiscal instructor Ernesto Palacios y Prieto fueron víctimas del «terror rojo». En realidad no aparecen relatados asesinatos en la provincia, sino casos de naturales de Zamora que murieron en otros puntos del país, fundamentalmente El Escorial, Paracuellos del Jarama y otras localizaciones.

La historia de la Causa General Republicana parte de un decreto de abril de 1940, mediante el cual se concedieron amplias facultades al Fiscal del Tribunal Supremo para que procediera a instruir un proceso con el fin de averiguar los hechos delictivos cometidos en todo el territorio nacional durante la «dominación roja». Un decreto ley de 31 de marzo de 1969 reconoció la prescripción de las posibles responsabilidades penales por hechos acaecidos antes del 1 de abril de 1939. Esta investigación, llevada a cabo en cada provincia por los fiscales delegados a tal efecto (en Zamora el fiscal instructor fue Ernesto palacios y Prieto, abogado fiscal de la Audiencia Territorial de Madrid), recoge los hechos delictivos acontecimientos en los tres años de guerra civil bajo el Gobierno republicano, desde las elecciones de febrero de 1936 hasta abril de 1939.

La documentación se organiza por partidos judiciales y reflejan los casos de 45 ciudadanos que «durante la dominación roja fueron muertos violentamente o desaparecieron y se cree que fueron asesinados». En el partido judicial de Zamora figuran cuatro (dos en la capital), en Puebla de Sanabria 17, en Bermillo de Sayago 3, en Toro y Villalpando cuatro , tres en Alcañices y catorce en Benavente. En el partido de Zamora los fallecidos fueron Casto Ledesma Moralejo, de Argujillo, posiblemente en Madrid; Antonio Gonzalo García, cabo de la Guardia Civil natural de Mayalde y cuyo cadáver no se encontró. En este caso se apunta como sospechoso a otro cabo del cuerpo «apellidado Limano que pertenecía a los ferrocarriles del Norte», aunque en la mayoría de las referencias de la provincia no se conoce al posible autor de las muertes, entre otras cosas porque estas se produjeron muy lejos de estas tierras.

Como escribía el alcalde de Torres del Carrizal, Maximino Calvo «esta localidad no estuvo sometida al dominio de la horda roja y por tal circunstancia no hubo crímenes de clase alguna». Notas parecidas relatan la mayoría de los pueblos, salvo los 26 que sí comunicaron víctimas. Es el caso de Zamora capital, donde se constata el fallecimientos del abogado Valeriano Rivera García y del periodista Luis Calamita Ruy Wamba, ambos sin afiliación política, aunque el primero definido como «persona de orden» y el segundo «sostuvo una intensa campaña contra los de izquierdas en el periódico "El Heraldo de Zamora", del que era director y copropietario». De ambos se dice que murieron el 28 de febrero del 36 en Paracuellos del Jarama, y que «la orden de detención fue dada por Ángel Galarza, ignorándose quienes los asesinaron con ametralladora, en unión de otros muchos».

En el partido judicial de Alcañices comunican fallecimientos Boya, en concreto el de Alfonso de Cabo Alvarez, un comerciante de veinte años afiliado a falange y muerto el 18 de agosto de 1936 en Orgaz (Toledo). También Moreruela de Tábara, con el religioso de 25 años Julio María Fincias fallecido en El Escorial en noviembre de 1936. El alcalde de Viñas de Aliste comunica la muerte del vecino de Vega de Nuez Domingo Ferrero Alvarez, de 25 años, un «labrador de derechas» llamado a servir en el ejército como el resto de su quinta y muerto en el frente de Teruel en 1938.Tres de cada cuatro «represaliados» eran del norte provincialEn el norte de la provincia, tanto en Benavente como en Sanabria, se constaron muchos más casos y de hecho tres de cada cuatro fallecidos en la provincia proceden de estas zonas. En Benavente aparecen el falangista Romualdo Tapioles García, asesinado en la carretera de «El Pardo» por «Florentino Flórez, Tadeo García y otros dos hermanos que se apellidaban Neira»; César Fanjul Fernández, «de derechas» muerto en el Puerto de San Isidro (Asturias) por «José Trapote, José Cancelo y otros», Eleuterio Cristóbal Rodrigo, un confitero de 35 años asesinado al pasar a las líneas nacionales y Hermenegildo Benayas, de 37 años, contable y falangista fallecido en 1936 en Valencia. De Burganes de Valverde figura Antonio Sandín Rebaque, un religioso de 58 años muerto en Valencia del Sil (León); de Calzadilla de Tera José del Amo, un religioso de 19 años a quien el «Glorioso Alzamiento Nacional» sorprendió al Canet de Mar (Barcelona) y del que no se volvieron a tener noticias; de Camarzana de Tera Miguel del Amo Colinas, un dependiente de 27 años encarcelado en Santa Rita y se supone que fusilado en 1936; de Fuente Encalada Marcos Guerrero Prieto y Pedro Simón Ferrero, estudiantes de 20 y 21 años en El Escorial y fusilados en Paracuellos del Jarama en 1936 por las «hordas rojas». Matilla de Arzón comunica la muerte del sacerdote de 27 años Maximo Prieto Martínez en Asturias en 1937, y Villageriz la de José Gando Uña, un agustino de 26 años fusilado en Paracuellos del Jarama. Un supuesto especial es el de Melgar de Tera, donde se informa de la muerte de tres personas izquierdistas, el 9 de julio de 1936: el secretario de 48 años Antonio Domínguez Villar, el labrador de 42 Carlos Alvarez García y el labrador de 62 Angel Otero Cortés. El cadáver del primero se encontró en el término de Santa Cristina mientras los segundos ingresaron en la cárcel de Benavente sin que se volviera a tener noticias de ellos.

El resto de los fallecidos son: de Espadañedo (Agustín de Peque, Silvestre Presas y Leoncio Adanez), Otero de Centenos (Baltasar Pozo), Otero de Sanabria (Alfonso Guzmán, Isaías de Prada, Manuela Prada, Antonio de las Heras y Antonio Barque), Palacios de Sanabria (Toribio Villar, Ramón González Prada, Agustín Castro, José Pérez y Manuel Pérez), Rionegro del Puente (José Prieto), San Justo (Cayetano Méndez), Muga de Sayago (Esteban Ramos), Villardiegua (Santiago Velasco y Manuel Pintado), Tagarabuena (Félix Vaquero), Castronuevo (Manuel López), Prado (Julio Fermoso) y Riego del Camino (Manuel del Estal).

CAUSA GENERAL DEL FRANQUISMO
Acceso
Portal del Ministerio de Cultura (www.mcu.es ). Hay un acceso a «Pares» (Portal de Archivos Españoles). Una vez ahí, hay que ir a búsqueda sencilla y poner «causa general + Zamora».

Tendencia política
En la mayoría de los casos los fallecidos no tenían filiación política, aunque siete son definidos como «de derechas», seis «falangistas» y dos «izquierdistas».

Edades
La mayor parte de los muertos a manos republicanas en la guerra eran personas de entre 20 y 25 años (14). Hay ocho de entre 26 y 30 años, tres menores de 20 años, seis de entre 40 y 45 y cifras más bajas en el resto de tramos de edad.

Profesiones
Ocho eran religiosos, cinco pertenecían a la Guardia Civil o el Ejército, seis eran comerciantes, cinco labradores y el resto lo componen una variada gama de profesiones, desde estudiantes a periodistas pasando por contables, dependientes, panaderos, abogados, industriales, chófer, albañil, obrero, jornalero o «sus labores», todos ellos con entre uno y dos fallecidos.
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