sábado, 13 de marzo de 2010

María Elisa Franco Torres - Historiadora: "Muchos familiares de represaliados aún hoy tienen miedo de expresarse, de contar".

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María Elisa Franco Torres - Historiadora

"Muchos familiares de represaliados aún hoy tienen miedo de expresarse, de contar"

La investigadora presenta hoy un libro con testimonios de la represión en Sanxenxo

06:30
María Elisa Franco Torres (Sanxenxo-1976) es licenciada en Historia del Arte por la Universidad de Santiago y titulada en Restauración y Conservación por la Escuela de Restauración de Pontevedra. Su primer libro de investigación, "Pasaxes na Memoria. Historia e testimonios dos represaliados políticos no concello de Sanxenxo", obtuvo el Premio Luis Cuadrado.

S. REGUEIRA - PONTEVEDRA

La sede Náutica Caixa Galicia de Sanxenxo acogerá hoy la presentación de “Pasaxes na memoria”, una obra galardonada con el Premio Luis Cuadrado 2008 que reúne historias y testimonios de los represaliados políticos en el hoy municipio turístico entre los años 1936 y 1950. El acto, con entrada libre, dará comienzo a las 20.15 horas y será una buena oportunidad para conocer más de uno de los periodos históricos de la villa menos estudiados.


—¿Fue Sanxenxo una villa especialmente castigada a partir de 1936?
—Lo cierto es que no fue tan castigada como otras localidades gallegas, por ejemplo como en el caso de Tui que relato en el libro, ni de capitales como Pontevedra, pero sí que tuvo repercusión cuando realmente hablas con la gente y parecería que aquí no se notó el estallido de la guerra civil ni se notó la existencia de represaliados, cuando realmente los hubo pero está bastante tapado y no existe bibliografía ni documentación sobre este tema.

—¿Fue una represión generalizada o se centró, como en el caso de Pontevedra, en ciertas clases profesionales, sindicalistas etc?
—La represión fue sobre todo sobre aquellos sectores que trabajaban para defender los derechos de los trabajadores y tenemos dos tipos en Sanxenxo: los que defendían los derechos de los trabajadores del mar y pescadores, la sociedad mercantil agrario-marinera y, por otro lado, tenemos el sector fabril, aquellos grupos de trabajadores que luchaban por mejoras en la jornada laboral, por sus derechos y los defendían mediante huelgas y manifestaciones. Una vez que estalla la guerra con el levantamiento militar son perseguidos porque se los reconocen, estaban dentro de una sociedad pequeña, un pueblo en donde todos se conocen, son vecinos y a lo mejor simplemente por alguna acusación particular que no tenía nada que ver con la política fueron apresados, pero no quiere decir que realmente estuviesen vinculados a un partido político definido.

—En el libro documenta al menos 26 casos...
—No todos pero en la mayoría de los casos fueron condenados a muerte, si bien muchos se liberaron de esa pena a cambio de la cadena perpetua y muchas veces con el cambio de cárcel se les fue liberando de la pena y volvieron a salir, pero en muchas ocasiones sí hubo penas de muerte, que se cebaron sobre todo con los maestros. Todos aquellos maestros que tenían algún tinte republicano fueron juzgados y muchos de ellos paseados, fusilados, y en el parte de su muerte se indica alguna enfermedad cuando eso sólo era una justificación para intentar tapar lo que en realidad habían sido fusilamientos.

—¿Cómo fue el proceso de investigar la represión y por qué se decidió a hacerlo?
—Empecé con la lectura de un libro en el que un grupo de historiadores de Redondela documenta la historia de los represaliados que estuvieron en la isla de San Simón. Al final de todo hay un listado en el que aparecen los nombres de los presos que pasaron por la isla y su localidad de nacimiento y comprobé que varias personas eran del municipio de Sanxenxo. Yendo al Registro Civil confirmé la autoría y a partir de ahí comencé a investigar, sobre todo a partir de los testimonios de familiares de esas personas porque muchos de los protagonistas han fallecido.

—¿Qué fue lo que más le sorprendió de esos testimonios?
—Lo que más me sorprendió en general fue comprobar que esos hechos pasaron en el municipio de Sanxenxo también, cuando realmente nadie habla de ello, no hay una memoria colectiva sobre estos hechos, ola represión no está en la memoria de la gente, no se comenta estos casos que sí sucedieron realmente. Y también me asombra comprobar como aún ahora muchos de los familiares de los represaliados tienen miedo de expresarse, de contar todo lo que saben, muchos fueron reacios a decir todo lo que sabía, creo que consideran que todavía actualmente siguen existiendo dos bandos y también está el temor al qué dirán de las familias que estuvieron perseguidas por el régimen franquista.
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