martes, 8 de marzo de 2011

’Ispansi’, un relato de amor y odio con los niños republicanos de la URSS como telón de fondo

Las pantallas españolas de cine estrenaron la nueva obra de Carlos Iglesias ’Ispansi’ (’Españoles’ en ruso), una obra dramática sobre los llamados niños de la guerra, que fueron llevados a la URSS huyendo de los bombardeos de Franco, y sus acompañantes adultos, gente de ambos bandos en contienda unidos en este caso por una misma causa. A todos en Rusia les esperaban las privaciones de la Segunda Guerra Mundial, un reto a la fuerza de espíritu que, según la protagonista de la obra, podría ser una lección para los que quieren sacar adelante un país entero.

La historia narrada por Iglesias, que es guionista, director y actor en este filme, está inspirada en entrevistas con 37 niños de la guerra y en dos testimonios de sus profesores. Una investigación profunda llevó a un guión donde los mismos niños están en un segundo plano, mientras la trama principal está vinculada con una joven católica de derechas y un comisario político del Partido Comunista de España. La primera suplanta la identidad de una republicana muerta para no separarse de un hijo habido fuera del matrimonio y que escondió en un orfanato. El otro va a curar sus heridas de guerra a Samarcanda.
"…Cuenta un amor imposible, es una metáfora de las dos Españas: cómo dos personas opuestas -una niña ’bien’ y un dirigente comunista- se unen para sacar adelante a unos niños en una situación extrema", una historia que podría ser de hoy mismo "si fuéramos capaces de un acto de reconciliación para sacar adelante este país", reflexiona Esther Regina, la protagonista de la película, en una entrevista a la agencia EFE.
Regina, nominada como actriz revelación en los XX premios de la Unión de Actores por su papel protagonista en "Ispansi", la película sobre los "niños de la guerra" que acaba de estrenar Carlos Iglesias, pide a los espectadores "menos prejuicios" y que acudan a ver cine español.
"Eso es algo que no pasa en Francia, ni en otros países donde la gente va a ver su cine. Aquí hay unos prejuicios que no se corresponden con la realidad", ha considerado.
Regina, sin embargo, ha apostado por España. Hija de inmigrantes, educada en colegios alemanes, suizos, franceses y belgas, filóloga y traductora -habla cinco idiomas- ha decidido regresar, tras 20 años de ausencia, para pelear por hacer lo que más le gusta: actuar.
Para la actriz, después de años en el teatro, tanto en Madrid, como en Bélgica, donde fundó junto a Pollux Hernúñez el Teatro Español de Bruselas, esta nominación de sus compañeros (que le llega "madurita", dice sonriendo), ha sido "un premio maravilloso".
Por su parte, el actor, director y productor Carlos Iglesias ha afirmado que la película fue "un retazo", una parte "de nuestra historia que no se ha contado jamás en ficción", y que conocía por un profesor de la Escuela de Arte Dramático que fue niño de la guerra y que ha logrado hilvanar tras documentarse y mucha lectura.
En este episodio histórico participaron los niños que, según Iglesias, para el Partido Comunista iban a ser "la elite" que iba a gobernar España tras la muerte de Franco y que pudieron regresar, y los adultos que les acompañaron, muchos de los cuales se dejaron la vida en ese país y para los que, en el momento del regreso "la vida ya se les había pasado".
La parte de ficción es la historia de amor entre dos "enemigos naturales" que se unen para sacar adelante un convoy de niños
Para Carlos Iglesias ha sido además un rodaje "más complejo" que su primer trabajo "Un franco catorce pesetas", porque había que ambientar una guerra, nieve, lagos helados y la complejidad añadida de trabajar con setenta niños y setenta adultos.
Sin embargo, se siente muy satisfecho por las localizaciones, ya que tras descartar rodar en Bulgaria, por lejanía y porque "no era tan barato", encontró un cantón suizo conocido como "la Siberia suiza", donde la nieve "estaba asegurada" y además había novecientos niños de descendencia española que hablaban el idioma y que estaban acostumbrados al clima.