domingo 5 de junio de 2011

Robres da una lección de historia en su centro de estudios de la Guerra Civil

Ya ha sido inaugurada en el Centro de Interpretación, Documentación y Estudios de la Guerra Civil de Robres la exposición "Exilio científico, político y cultural" para que la historia no se repita. Allí, el presidente de ARMHA, Enrique Gómez, ha señalado que dicho exilio sumió al país en una "indigencia intelectual casi absoluta".
Muchos han asistido a la inauguración
Muchos han asistido a la inauguración
Zaragoza.- La Comarca de Los Monegros en colaboración con la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica de Aragón (ARMHA), ha puesto en marcha la muestra "Exilio científico, político y cultural", en el Centro de Interpretación, Documentación y Estudios de la Guerra Civil de Robres.
La exposición recorre a través de distintos paneles explicativos, las vivencias de los exiliados, biografías de los más destacados en los campos político, científico y cultural, y se ocupa igualmente del exilio interior al que se vieron abocados otros miles de españoles y aragoneses tras la victoria franquista.
En 1939, unos 90.000 aragoneses se lanzaron al exilio antes de que los cañones enmudecieran en España. Meses después fueron muchos los que, atraídos por la engañosa «clemencia» del Caudillo, volvieron a España en una nueva huida desesperada por recuperar la libertad arrebatada tras las alambradas de los campos de concentración franceses, donde habían sido internados y separados de sus familias. Sin embargo, una parte importante de los evadidos decidió aguardar en tierras francesas el destino incierto que les había sido reservado.
Con la opción de la repatriación descartada por temor a las represalias que la Ley de responsabilidades políticas acarreaba, parte de los aragoneses encerrados intentó emigrar a América para comenzar allí una nueva vida. Y a semejanza de lo ocurrido en el resto de España, Aragón vio partir a sus grandes figuras científicas, literatos, importantes artistas, relevantes políticos y pensadores, médicos, etc.
El país que mayor número de refugiados acogió fue México, a donde llegaron no menos de un millar de aragoneses. Pero también buscaron acomodo en la República Dominicana, en Argentina, Venezuela, Puerto Rico o Cuba. Políticos y sindicalistas republicanos –Mariano Jover, José Ignacio Mantecón, Antonio Beltrán Casaña «El Esquinazau», Vicéns de la Llave, Joaquín Ascaso, etc–, escritores –José Ramón Arana, Ramón J. Sender, Benjamín Jarnés…–, economistas, médicos, pintores, escultores y un largo etcétera de profesionales de toda clase, vivieron el exilio en distintas circunstancias personales y sociales durante varias décadas. Muchos nunca regresaron a España.
Intervención de Enrique Gómez
En dicha inauguración, el presidente de la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica de Aragón, Enrique Gómez, ha sentenciado que la pérdida de cerebros sumió en una "indigencia intelectual casi absoluta" al país. Así, ha aseverado que una sociedad que no protege a sus talentos, los reprime o no les da campo libre para desarrollarse queda anclada en el pasado.
Por otro lado, ha señalado que no hay que olvidar a quienes intentaron con su esfuerzo personal hacer avanzar la sociedad en tiempos difíciles, ya que su condición de progresistas les valió la persecución, la represión, el exilio y la muerte.
Finalmente, ha deseado que esto no pase nunca más ni España ni en cualquier otro país.
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sábado 4 de junio de 2011

El monasterio de Oia conserva pintadas de presos de la guerra


El monasterio de Oia fue de 1937 a 1939 un campo de concentración por el que pasaron más de 4.000 presos del franquismo. Testimonio de aquella época son las pintadas que muchos de ellos dejaron impresas en las paredes del antiguo cenobio cisterciense y que hoy en día se conservan intactas.
Hacinados en unas condiciones infrahumanas, ponían en los muros aquello que más deseaban, como una mesa con un buen plato de comida, el sol, calendarios en los que iban tachando los días que iban pasando o sencillamente su nombre con la fecha en la que entraron. La mayor parte de los reclusos procedían de Asturias y de Cataluña y llegaron en tren hasta el puerto de Vigo, pero sobre todo en dos grandes buques que atracaron en el puerto de Baiona, tras la caída de Gijón y de Barcelona. Muchos eran soldados republicanos, aunque también había civiles, según cuenta el historiador Carlos Méixome, director del Instituto de Estudios Miñoranos, entidad que se ha encargado de estudiar este rastro de la Guerra Civil.
Las condiciones de vida de los refugiados eran terribles, sobre todo coincidiendo con los meses en los que el comandante del campo de concentración era un militar al que llamaban «Capitán Castaña», por las sopas de este fruto cocido que les hacía tomar como único alimento.
Los presos también se veían obligados a ingerir algas de la costa para acallar el hambre, pero les provocaban graves enfermedades intestinales. Los testimonios orales recogidos por el IEM y las actas de defunción que se conservan en el Ayuntamiento de Oia hablan de más de 23 muertos en un corto período de tiempo. Los reclusos dormían todos apelotonados en una sala en el suelo, tumbados en fila unos contra otros ocupando toda la sala, lo que les obligaba a ponerse todos de acuerdo para poder moverse. El campo de concentración se cerró a finales del 39 tras finalizar la Guerra Civil. Después fue una residencia de verano de una familia asturiana.

Reciben sepultura los restos de ocho represaliados exhumados en Alhendín



Granada, 3 jun (EFE).- Los restos de ocho represaliados que fueron supuestamente fusilados en el verano de 1936 y que la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Granada exhumó hace un año en Alhendín han recibido hoy sepultura en el cementerio de la localidad granadina, una vez dignificada la zona.
El enterramiento ha tenido lugar en el patio civil del cementerio, de donde fueron exhumados entre abril y mayo de 2010, ha explicado a Efe la presidenta de la asociación, Maribel Brenes.
Según el registro civil, ese lugar del cementerio, ahora dignificado, albergó fosas de represaliados durante la Guerra Civil.

Un Campo de Trabajo rehabilitará trincheras de la Guerra Civil

El Grupo de Desarrollo Rural Alfanevada pone en marcha un Campo de Trabajo para el acondicionamiento de las estructuras bélicas de la Guerra Civil situadas en los entornos de los Parques de la Sierra de Huétor y Sierra Nevada.
Alrededor de treinta jóvenes participarán en las tareas de limpieza, indicación y mejora de los accesos a trincheras y refugios en el marco de un proyecto que persigue la puesta en valor del Patrimonio Histórico del Arco Noreste de la Vega de Granada.
Los voluntarios combinarán las tareas de rehabilitación con el aprendizaje de técnicas de investigación historiográficas con especialistas a pie de campo. Además podrán profundizar su conocimiento del entorno natural y cultural con diversas actividades, talleres y visitas a lugares como el Centro de Visitantes de Puerto Lobo, panaderías de Alfacar, los Baños Árabes de Cogollos Vega o el Museo Memoria de Andalucía.
El Campo de Trabajo “Recuperación de Enclaves de la Guerra Civil en el Arco Noreste de la Vega de Granada” se celebrará entre los días 18 y 31 de Julio y será completamente gratuito para los participantes, que dispondrán de alojamiento y manutención en el Albergue Juvenil de Víznar.

PSOE pide la inscripción de defunción para los desaparecidos en el franquismo

 El grupo socialista del Senado ha presentado dos enmiendas a la Ley del Registro Civil que se tramita en la Cámara Alta para facilitar la inscripción de defunción de los desaparecidos durante la Guerra Civil y el franquismo, y otorgar la nacionalidad española a los nietos de los exiliados.
Estas dos propuestas, que se debatirán en el pleno del Senado el próximo día 22, suponen "un nuevo paso en la reparación de la memoria histórica", según defienden los socialistas en un comunicado.
En concreto, la primera de las enmiendas propone que se incluya una nueva disposición en la Ley del Registro Civil para facilitar la inscripción de aquellas personas que desaparecieron "en circunstancias de peligro o violencia durante la Guerra Civil española y la represión política inmediatamente posterior".
Para la portavoz de los socialistas del Senado, Carmela Silva, con esta reforma "se da respuesta a una aspiración histórica de los descendientes de las víctimas, que actualmente se deben enfrentar a procedimientos largos y costosos para regularizar estas situaciones en el Registro Civil".
Hasta ahora existían dos vías para poder inscribir en el Registro estos fallecimientos: el expediente judicial de jurisdicción voluntaria, que se tramita ante el juez de primera instancia y exige la intervención de abogado y la publicación de edictos en el Boletín Oficial del Estado (BOE), y el expediente administrativo, que ofrece mayores dificultades de prueba porque se aplica a toda clase de supuestos.
"La enmienda también supone una reparación histórica y un paso más en la búsqueda de justicia", según Silva, que considera que el vigente régimen de inscripción del fallecimiento de desaparecidos, que data de 1958, estableció un procedimiento privilegiado para facilitar las inscripciones de los desaparecidos, pero no sirvió para normalizar todas las situaciones.
La segunda enmienda presentada por los socialistas propone otorgar la nacionalidad española a los nietos de exiliados durante la Guerra Civil y la dictadura.
El objetivo de esta propuesta es "corregir el desigual tratamiento entre las mujeres exiliadas" que contrajeron matrimonio en los países de destino y no pudieron transmitir su nacionalidad a los hijos, ya que el Código Civil vigente hasta agosto de 1954 estipulaba que la mujer casada "seguía la condición y nacionalidad de su marido".
Para reparar estas situaciones, la Ley de Memoria Histórica ya estableció medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante el franquismo, permitiendo que los hijos y nietos de los exiliados pudieran adquirir por opción la nacionalidad española que no pudieron transmitirles sus padres o abuelos que se vieron obligados a perderla para rehacer sus vidas en los países de acogida.
Con la enmienda que ahora presenta, el PSOE destaca que "se pone fin" al trato diferenciado que ha supuesto la interpretación literal de la citada disposición que, "en la práctica, implica que la ley dispense peor trato a los nietos de la abuela que mantuvo la nacionalidad española tras haber contraído matrimonio después del 54 que a los nietos de las mujeres que perdieron la nacionalidad española por haberse casado antes"

viernes 3 de junio de 2011

La Academia de Historia rectifica

Se han pronunciado medios de comunicación y también un amplio sector de la Cultura, así como algunos de los historiadores de prestigio en la actualidad. Todos coincidían en solicitar a la Real Academia de la Historia que revise sus primeros 25 tomos del Diccionario Biográfico Español, ese repaso histórico a España que defiende el director de la institución, Gonzalo Anes.

El pasado jueves 26 de mayo se presentaron los 25 tomos iniciales, la mitad de la colección. Y uno de los puntos que han levantado más ampollas es el de los capítulos referentes a la biografía de Franco, escrita por Luis Suárez, uno de los académicos de la Historia. En su visión de lo que fue el Franquismo, el dictador no es citado en ningún momento como tal sino como "Generalísimo o Jefe de Estado". De él se destaca en el repaso a la guerra civil su carácter para conseguir vencer al enemigo, que define como una mayoría. Se omite, por ejemplo, el perfil opresor de Franco y se dice que, tras su victoria, "montó un régimen autoritario, pero no totalitario". No se habla de las alianzas con los regímenes fascistas de Italia o Alemania, sino que Luis Suárez establece que estalló "Una guerra larga de tres años le permitió derrotar a un enemigo que en principio contaba con fuerzas superiores. Para ello, faltando posibles mercados, y contando con la hostilidad de Francia y de Rusia, hubo de establecer estrechos compromisos con Italia y Alemania".

Representantes del exilio español se han movilizado y han denunciado al Ministerio de Educación por el Diccionario publicado por la Real Academia de la Historia, que por otro lado desde 1999 ha recibido una subvención de casi siete millones de euros para la entrega actual de sus 25 primeros tomos. Es cierto que tanto  Educación como Cultura se han mostrado "estupefactos" en el análisis que se ha hecho de la lectura de los datos recogidos. Los exiliados también han expresado su malestar porque consideran que en las biografías de personajes como Negrín, Azaña o Largo Caballero, "no se corresponden los hechos históricos", sino que hay "un intento de reescribir la historia reciente".

Han llovido muchas críticas sobre su autor, Luis Suárez, a causa de cuyas palabras solicitan al Gobierno que paralicen las ayudas a la Real Acadamia de la Historia. Incluso los exiliados han remitido una carta a Ángel Gabilondo en la que indican que el académico e historiador está "vinculado a la Fundación Francisco Franco, es presidente de la Hermandad del Valle de los Caídos y miembro del Opus Dei y ha sido el encargado de escribir sin rigor histórico la biografía del dictador Francisco Franco, a quien en ningún momento define como un militar sublevado contra el Gobierno legítimo de la II República o como un sangriento dictador, responsable de centenares de miles de asesinatos y desapariciones".

La presencia biográfica de las mujeres es de apenas un siete por ciento del total de la obra presentada y, en el período de la guerra civil, se habla de Santiago Carrillo como alguien que "aplicó una política de terror revolucionario" frente a la presentación parcial que se hacía del general Franco. Frente a ello, el director de la Real Academia de la Historia, Gonzalo Anes, subraya que "es muy difícil conseguir la objetividad absoluta" cuanto más nos acercamos a la actualidad. En defensa de Suárez alega que a los jóvenes de hoy en día "les resulta más familiar el término de autoritario que dictatorial, porque quizá no sepan bien lo que es un dictadura".

Algunos miembros de la Academia se han negado a participar en este proyecto, en el que además se habla no de guerra civil sino de "guerra de liberación", así como se describe este período como "cruzada" o bien se identifica a los maquis con "terroristas" o "bandoleros". En ese reescritura de la Historia se menciona, por ejemplo que: "El 7 de noviembre de 1938 comienza la nueva misión, en ese momento difícil por la guerra de liberación que se vivía en España, del capellán de la Prisión Provincial". Se habla de liberar a España, para cuya misión Franco era el encomendado, que se convirtió en un "gobernante católico, inteligente y moderado", toda vez que desarmó "al ejército rojo" que quedó "cautivo y desarmado".

Mapa de la muerte

En España hay 115 mil desaparecidos de la Guerra Civil. El gobierno puso a disposición un mapa que evidencia dónde están las fosas comunes con las víctimas.


EL MAPA DE LAS FOSAS COMUNES EN ESPAÑA.
El gobierno español presentó un mapa inédito del país. Un mapa plagado de banderitas, una por cada fosa en la que fueron enterrados las miles de personas asesinadas y desaparecidas durante la Guerra Civil (1936-1939) y los primeros años de la dictadura franquista. En total son 2250 fosas que ya han sido identificadas y en casi la mitad, 1206, más de tres décadas después de la reinstauración de la democracia, todavía siguen enterradas las víctimas sin siquiera una placa con su nombre, contó el periodista Pablo Pérez Alva para el diario Tiempo Argentino.
El mapa está disponible en la web del Departamento de Justicia. La iniciativa está dirigida a la recuperación de la memoria histórica. Para ello, los nuevos contenidos están recogidos bajo el lema Rescatar la verdad, poner fin al silencio. Se trata de facilitar una herramienta para conocer caso por caso y pueblo por pueblo lo que ocurrió durante años para olvidar.
“Faltan las que están en trabajos de localización y prospección y las que están ahora mismo sumándose y todavía han sido incluidas. Más luego las que todavía no se han investigado. La cifra va a aumentar calculo que en al menos 1500 fosas más”, afirma Santiago Carcas, presidente de la Asociación por la Recuperación de Desaparecidos del Franquismo (ARDF).
La localización de las inhumaciones clandestinas se realiza gracias a la información que proporcionan los propios familiares de las víctimas, que durante todos estos años han sabido o tenido sospechas de donde estaban enterrados sus esposos, hermanos, padres o tíos y no han podido hacer nada, primero por la represión fascista y luego, ya en democracia, por la falta del apoyo oficial y por temor.
“Hay miedo entre la gente mayor, que es quien sabe dónde están las fosas comunes o dónde están sus familiares. El miedo y el terror son atroces”, sostiene Carcas, quien agrega que “se siguió asesinando impunemente, por parte de guardias civiles y de falangistas, hasta 1945”, seis años después de que acabara la guerra. Las fosas clandestinas con los restos de los desaparecidos, explica, se encuentran en las zonas rurales.
Según la crónica de Tiempo Argentino. En las ciudades, las ejecuciones fueron llevadas a cabo por militares y las víctimas enterradas en cementerios, mientras que en los pueblos, eran los propios vecinos fascistas, con el apoyo de la Guardia Civil (el cuerpo de policía militarizado), los que llevaban a cabo los asesinatos.
“Hacían listas negras de personas que a ellos les molestaban por lo que fuere, no importa: por envidias, porque habían discutido con alguno de los falangistas del pueblo. Cualquier excusa era válida para denunciar a una persona o a su familia”, relata el presidente de la ARDF. Durante la guerra, en cada pueblo en que entraban los militares sublevados contra el gobierno democrático, un comité del que normalmente formaban parte el alcalde y el cura hacía una lista negra y la Guardia Civil se llevaba a los marcados.
De este modo desaparecieron alrededor de 115 mil personas, según el auto que elaboró el juez Baltasar Garzón en 2006. Por esa investigación, el magistrado fue inhabilitado y está siendo procesado por prevaricación al desobedecer una ley de los primeros años de la democracia amnistiaba todos los crímenes del fascismo. Norma que sigue vigente pese a las reiteradas notificaciones del Tribunal Europeo de Derechos Humanos para que España investigue esos delitos.

Exposición sobre el exilio aragonés en Robres


Centro de Interpretación de la Guerra Civil en Robres.
El Centro de Interpretación, Documentación y Estudios de la Guerra Civil de Robres acoge a partir de este viernes una nueva exposición que lleva por título “Exilio científico, político y cultural”. La muestra está organizada por la Comarca de Los Monegros en colaboración con la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica de Aragón, y será inaugurada a las 20 horas en un acto que contará con las palabras del historiador del Departamento de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza, Diego Gaspar Celaya.
La exposición recorre a través de distintos paneles explicativos, las vivencias de los exiliados, biografías de los más destacados en los campos político, científico y cultural, y se ocupa igualmente del exilio interior al que se vieron abocados otros miles de españoles y aragoneses tras la victoria franquista.
En 1939, unos 90 000 aragoneses se lanzaron al exilio antes de que los cañones enmudecieran en España. Meses después fueron muchos los que, atraídos por la engañosa «clemencia» del caudillo, volvieron a España en una nueva huida desesperada por recuperar la libertad arrebatada tras las alambradas de los campos de concentración franceses, donde habían sido internados y separados de sus familias. Sin embargo, una parte importante de los evadidos decidió aguardar en tierras francesas el destino incierto que les había sido reservado.
Con la opción de la repatriación descartada por temor a las represalias que la Ley de responsabilidades políticas acarreaba, parte de los aragoneses encerrados intentó emigrar a América para comenzar allí una nueva vida. Y a semejanza de lo ocurrido en el resto de España, Aragón vio partir a sus grandes figuras científicas, literatos, importantes artistas, relevantes políticos y pensadores, médicos, etc.
El país que mayor número de refugiados acogió fue México, a donde llegaron no menos de un millar de aragoneses. Pero también buscaron acomodo en la República Dominicana, en Argentina, Venezuela, Puerto Rico o Cuba. Políticos y sindicalistas republicanos –Mariano Jover, José Ignacio Mantecón, Antonio Beltrán Casaña «El Esquinazau», Vicéns de la Llave, Joaquín Ascaso, etc–, escritores –José Ramón Arana, Ramón J. Sender, Benjamín Jarnés…–, economistas, médicos, pintores, escultores y un largo etcétera de profesionales de toda clase, vivieron el exilio en distintas circunstancias personales y sociales durante varias décadas. Muchos nunca regresaron a España.
radiohuesca.com

miércoles 1 de junio de 2011

PRESENTACIÓN DE LA EXPOSICIÓN SOBRE EL EXILIO CIÉNTIFICO Y SU AMPLIACIÓN ACTUAL EN ROBRES

El próximo viernes 3 de Junio a las 20,00 h. se presentará en el CENTRO DE LA GUERRA CIVIL EN ARAGÓN, en la localidad  de Robres, la exposición sobre el EXILIO CIENTIFICO REPUBLICANO con su ampliación abarcando , a partir de ahora también , el exilio cultural y político.

Hace ya más de un año y con el apoyo económico del programa AMARGA MEMORIA  del GOBIERNO DE ARAGÓN, se presentaba la exposición que sobre el EXILIO CIENTÍFICO REPUBLICANO preparó la ASOCIACIÓN POR LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE ARAGÓN.

Dicho trabajo indagaba en uno de los aspectos más desconocidos de las consecuencias de la Guerra Civil española, la sangría que para la ciencia de nuestro país supuso la pérdida de miles de cerebros, que tuvieron que partir al exilio, por razones de persecución ideológica, y el exilio interior que otros muchos sufrieron, siendo ninguneados y perseguidos por el nuevo régimen, a causa de la desafección de estas personas al franquismo.

Nuestro interés pedagógico es conocido desde la creación de la asociación, el apoyo a los profesores de Historia , Ciencias y Ciudadanía con estos paneles explicativos sencillos y rigurosos, se ha visto recompensado con el éxito que han supuesto las casi dos campañas recorriendo los IES y Centros Cívicos en número de casi una veintena de lugares de toda la geografía aragonesa.

Este éxito y el contacto con Diego Gaspar, joven y brillante historiador aragonés, autor del recientemente aparecido trabajo sobre LOS REPUBLICANOS ARAGONESES EN LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL, nos ha llevado a contar con su colaboración desinteresada para ampliar, con cuatro nuevos paneles la exposición y que dan una idea mucho más global de este exilio español, añadiendo los personajes que también tuvieron que partir, y que estaban vinculados a la Cultura y la Política.

Así pues, tenemos ahora la inmensa satisfacción de poder ofrecer esta exposición "ampliada" y presentarla con la intervención del propio Diego Gaspar , esperando que su recorrido sea tan amplio como el que hasta ahora ha tenido, o incluso mayor.

Esperamos que este tipo de actuaciones pedagógicas al servicio, sobre todo, de las generaciones más jóvenes, sigan suponiendo el apoyo que nuestros profesores necesitan para que se entienda, de una buena vez, la tragedia que la Guerra Civil y el Franquismo han supuesto para la Historia de nuestro país, y que marquen el comienzo de otras colaboraciones, para conocer todos los aspectos importantes de esa contienda y sus consecuencias.

Inauguración del Espacio Expositivo "Refugio antiaéreo de Alcañiz"

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El próximo 9 de junio, jueves, a las 19:30 horas, se inaugurará el espacio expositivo Refugio antiaéreo de Alcañiz, producido por el Ayuntamiento de Alcañiz y la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón, a través de su programa Amarga Memoria. La excavación arqueológica y la rehabilitación del espacio han sido llevadas a cabo por la Escuela Taller Ciudad de Alcañiz.
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La puesta en valor de este espacio, convirtiéndolo en un lugar en el que se cuenta y se escenifica el episodio histórico del bombardeo de Alcañiz que efectuó la aviación italiana al servicio del ejército franquista  el 3 de marzo de 1938, tiene por objeto la recuperación de la memoria de dicho bombardeo, pero también la revalorización de la dignidad aquellos soldados y alcañizanos que perdieron sus vidas a raíz del ataque aéreo o que sufrieron sus terribles consecuencias.
Este espacio expositivo, ubicado en uno de los refigios antiaéreos mandados construir por el ComitéAntifascista de Alcañiz en 1937, contiene de forma permanente: una cuidada panelación interpretativa, un audiovisual que recoge el testimonio de los vecinos de la localidad, y efectos sonoros y lumínicos que tratan de acercar al visitante a las sensaciones de quienes vivieron el terror de los bombardeos.  

La asociación AltraItalia denuncia al Estado italiano por los bombardeos de Barcelona durante la Guerra Civil

La asociación AltraItalia de Barcelona, que reúne a los italianos progresistas y antifascistas que viven en la ciudad, ha anunciado este mediodía que el jueves presentará a la Audiencia Nacional de Madrid una denuncia por crímenes de guerra contra el Estado italiano. La denuncia se refiere concretamente a los brutales bombardeos de terror de la Aviazione Legionaria italiana -al servicio del bando franquista- contra la ciudad de Barcelona durante la Guerra Civil que según los historiadores causaron la muerte de unas 2.700 personas, heridas a 7.000 y daños en 1.808 edificios civiles. La denuncia coincide con el trámite en el Parlamento de Cataluña de una propuesta para que la institución reclame al Estado italiano que pida perdón por los mismos hechos. También en ese caso AltraItalia está en el origen de la iniciativa.
Junto a la asociación italiana firman la querella como acusación particular dos víctimas de aquellos bombardeos. Una es Anna Raya, de 82 años, que el 1 de octubre de 1937 contaba ocho años y fue herida en la cabeza durante el bombardeo y subsiguiente ametrallamiento de su colegio en el barrio de la Barceloneta. Y la otra Alfons Cánovas, cuyo padre, que trabajaba como estibador, murió al bombardear los aviones italianos los Almacenes Generales del Comercio en el puerto de Barcelona el 19 de enero de 1938.
La denuncia, por delito de lesa humanidad y crímenes de guerra, persigue que la República italiana pida perdón por los bombardeos realizados para aterrorizar a la población civil y pretende el encausamiento de los 21 pilotos militares de la Aviazione Legionaria identificados como participantes en los ataques aéreos a Barcelona. AltraItalia ignora cuántos de ellos siguen aún con vida y requiere al Gobierno italiano información sobre ellos y otros aviadores que volaron en esas misiones.
Los demandantes han considerado que ninguna ley de amnistía española puede amparar a los soldados italianos que cometieron crímenes de guerra en la contienda civil. Y han recordado como precedentes los casos de combatientes alemanes condenados por el asesinato de civiles en represalias en Italia durante la II Guerra Mundial, en los que el propio Gobierno italiano se presentó como acusación contra el Estado alemán.
La denuncia se presenta en una fecha tan simbólica como es el 2 de junio, aniversario de la República italiana. La asociación AltraItalia, muy crítica con Berlusconi, considera necesario un examen de conciencia por parte de los italianos del papel jugado por sus fuerzas armadas durante la Guerra Civil española, especialmente en un momento, señalan, de peligroso revisionismo histórico con intentos de relativizar sino justificar el fascismo. AltraItalia no pide compensaciones económicas de ningún tipo, sino una disculpa moral para los barceloneses y que, de paso, se reabra el debate sobre las responsabilidades del fascismo italiano.
En el mismo acto, la Comisión de la dignidad, que apoya moralmente a AltraItalia, ha presentado la carta que ha enviado al ministro de Defensa italiano, Ignazio La Russa, para que se disculpe por el desafortunado comentario que hizo a raíz de los enfrentamientos de la Champions entre el Madrid y el FC Barcelona. La Russa, seguidor del Inter, manifestó: "Nelle due partite vince el Real di Mourinho. Lui che può, bombarderà Barcellona" ("En los dos partidos vencerá el Real de Mourinho. Él que puede, bombardeará Barcelona"). La comisión considera que esas "inaceptables" palabras "no eran una anécdota ni una broma de mal gusto sino una incitación a la violencia y sobre todo un recuerdo y enaltecimiento de la acción de los bombardeos que la aviación italiana hizo sobre Barcelona entre 1937 y enero de 1939 sobre objetivos civiles". Por tanto, exige "la retractación pública", del ministro y "un pronunciamiento del gobierno de la República italiana condenando los bombardeos y pidiendo perdón a las víctimas".

¿Por qué los ministros Gabilondo y Sinde pasan de puntillas sobre la manipulación de la historia reciente?

Franco no fue un dictador y menos un dictador sangriento. Su régimen no era totalitario ni dictatorial. Era, a lo sumo, autoritario. El catalán no estaba prohibido y es ahora cuando se está intentando prohibir el español en Cataluña. Algo similar podría decirse del gallego y del euskera. Franco no dio un golpe de Estado militar que desembocó en una guerra que duró cerca de tres años y que fue bautizada por los monseñores con el nombre de Cruzada de Liberación Nacional.

Lo que intentó Franco por todos los medios fue salvar a España del comunismo y de otros profundos males como el liberalismo, la masonería, el socialismo, los nacionalismos periféricos, los partidos políticos, la libertad de prensa y de expresión, los librepensadores, los agnósticos o los ateos, la República, los sindicatos de clase y todos cuantos se atrevían a plantar cara al autodenominado Caudillo. Pero no sólo fue un dictador sangriento. Fue un tirano y un asesino.

No parece casual
Todo esto coincide –salvo las dos últimas líneas del párrafo anterior-  con la doctrina básica del Partido Popular, relativa al franquismo, la II República y la guerra civil. No parece casual que, pocos días después de la gran derrota municipal y autonómica del PSOE, acontecida el domingo 22 de mayo, haya emergido con amplia resonancia el Diccionario Biográfico Español, promovido por la Real Academia de la Historia, un fuerte bastión en manos de la derecha política y, en concreto, académica.
Un pastón
Fueron José María Aznar y Esperanza Aguirre los que, en 1999, desde la Presidencia del Gobierno y desde el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, financiaron con casi 6 millones de euros, un pastón de dinero, el trabajo de una serie de historiadores derechistas o ultraconservadores, muy benévolos con Franco y sus cuarenta años de paz. ¿Por qué no aparecen las alianzas de Franco y su entorno con Adolf Hitler y Benito Mussolini, así como el apoyo de la cúpula de la Iglesia católica? Las sotanas blindaron al general triunfador.
Vergüenza ajena
La reacción del Gobierno  y del PSOE frente a semejante manipulación de la historia, ha sido tan liviana, tan cauta y tan tímida que provoca vergüenza ajena. La débil respuesta  del ministro Gabilondo y de la ministra Sinde a esta farsa –pasando de puntillas sobre la misma- explica en parte la debacle del 22-M. Mientras la ley de la Memoria Histórica navega sin rumbo y dando bandadas, ha irrumpido en el escenario  la victoriosa ofensiva del PP y sus acólitos, incluidos el cardenal Cañizares  y varios historiadores vinculados al Opus Dei.
Una evidencia
No silenciemos una evidencia. El fundador de Alianza Popular/PP fue Manuel Fraga Iribarne, un activo y eficaz ministro de la propaganda y la censura  del Gobierno del general Franco. El PP ha venido necesitando -tras el hundimiento de UCD- legitimidad democrática. Pero para ello  los populares precisaban lavar la cara del franquismo y ensuciar la cara de los republicanos y de la izquierda en general. ¿Empiezan ya a conseguirlo? La batallas ideológicas no son residuales o anecdóticas. Y hay que darlas con datos, con pruebas y con convicción. Lo que, por ahora, no ha hecho el PSOE ni el Gobierno. Ni los dos ministros concernidos.
Enric Sopena 
director de ELPLURAL.COM