Más de un centenar de personas, entre representantes políticos, del
mundo de la cultura, o ciudadanos, han rendido este martes, como cada
año, homenaje a los más de 3.000 personas que se estima que fueron
fusilados en el Barranco del Carrizal del municipio alpujarreño de
Órgiva, el enclave de la provincia de Granada donde más personas fueron
asesinadas por las tropas de Franco.
Junto al monolito que recuerda a todas las víctimas, que se calcula
que pudieron alcanzar las 5.000, y coincidiendo con el 75 aniversario de
la muerte del poeta Federico García Lorca, se ha hecho una ofrenda
floral, y el cantaor granadino Juan Pinilla ha deleitado a los
asistentes con un fandango de su último disco 'Voces que no callaron',
que precisamente recuerda a los flamencos comprometidos con la libertad y
la justicia.
El acto ha estado presidido por la consejera de
Presidencia, Mar Moreno, quien ha considerado que las miles de víctimas
que yacen aún en muchas cunetas de España constituyen "nuestro árbol
genealógico", el de muchos socialistas, y el de muchos demócratas, ha
dicho.
Por ello, ha defendido que recordar no es sólo un derecho,
sino también "una obligación", y ha dicho no entender a aquellas
personas a las que les "molesta" este tipo de homenajes o
conmemoraciones, lo que ha calificado como una "patología democrática".
"Sigue habiendo una alergia a la memoria por parte de algunos sectores
de la derecha", ha criticado.
El Barranco del Carrizal, ha
afirmado, será casi con toda seguridad, junto con el barranco de Víznar o
la tapia del cementerio de San José de Granada, uno de los enclaves que
se incluyan en el decreto de lugares de memoria en el que la Junta de
Andalucía está trabajando para preservar y proteger todos aquellos
escenarios de la Guerra Civil que merecen ser recordados.
Por su
parte, la secretaria general del PSOE de Granada, Teresa Jiménez, ha
remarcado que actos como el de este martes sirven "para devolver la voz a
quienes se la quitó una dictadura", y ha lamentado que la derecha, el
PP, pretenda quitar de nuevo la voz a aquellos que "lucharon por una
sociedad más justa y más libre". Así, ha defendido, frente a los que
respaldan a los "verdugos" y los "monolitos a José Antonio", la
necesidad de que la democracia haga justicia a las víctimas de la Guerra
Civil y les rinda homenaje mediante la memoria.

